Agentes de la Policía Nacional detuvieron el pasado tres de julio a F.S.L., de 30 años de edad, como presunto autor de una tentativa de homicidio, y tras haber rociado a su mujer con ácido clorhídrico, producto conocido como salfumán.
El detenido se encuentra en trámites de separación y tiene una orden de alejamiento dictada por el Juzgado que le prohíbe acercarse a menos de 500 metros de su ex pareja.
Los agentes de policía se presentaron en el domicilio de la víctima tras recibir una llamada en del 091, donde encontraron a la mujer tendida en el suelo con síntomas de haber sido rociada con algún líquido corrosivo. Según las primeras declaraciones de los testigos, el detenido entró a la vivienda por la fuerza y después de cerrar puertas y ventanas, roció a su ex pareja –quien se desmayó por los efectos del ácido- y esparció el producto por la casa para incendiarla. Gracias a la hija de la víctima y su novio y una rápida llamada al 091 se pudo evitar un final trágico.
La policía encontró al agresor mientras vertía agua con una manguera e intentaba borrar el rastro del producto vertido para, después, darse a la fuga en un vehículo con el que intentó atropellar a un agente que le quiso detenerlo. Finalmente fue detenido en un hotel donde se encontraba alojado.
Tras realizar el atestado policial, el detenido fue puesto a disposición del juzgado de de Guardia que dispuso su ingreso en prisión.
El detenido se encuentra en trámites de separación y tiene una orden de alejamiento dictada por el Juzgado que le prohíbe acercarse a menos de 500 metros de su ex pareja.
Los agentes de policía se presentaron en el domicilio de la víctima tras recibir una llamada en del 091, donde encontraron a la mujer tendida en el suelo con síntomas de haber sido rociada con algún líquido corrosivo. Según las primeras declaraciones de los testigos, el detenido entró a la vivienda por la fuerza y después de cerrar puertas y ventanas, roció a su ex pareja –quien se desmayó por los efectos del ácido- y esparció el producto por la casa para incendiarla. Gracias a la hija de la víctima y su novio y una rápida llamada al 091 se pudo evitar un final trágico.
La policía encontró al agresor mientras vertía agua con una manguera e intentaba borrar el rastro del producto vertido para, después, darse a la fuga en un vehículo con el que intentó atropellar a un agente que le quiso detenerlo. Finalmente fue detenido en un hotel donde se encontraba alojado.
Tras realizar el atestado policial, el detenido fue puesto a disposición del juzgado de de Guardia que dispuso su ingreso en prisión.
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