4/11/09

El Informe ESECA destaca el crecimiento de la economía andaluza en el último cuarto de siglo y propone lograr un modelo económico competitivo


El Informe ESECA celebra un cuarto de siglo de vida con un monográfico especial sobre este periodo fundamental de la historia socioeconómica de Andalucía


En el salón de actos de la sede central de CajaGRANADA, hoy miércoles 4 de noviembre, el presidente de CajaGRANADA, Antonio Claret García, el Delegado de la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía en Granada, Manuel Gómez Vidal, y el director de la Unidad de Estudios de la entidad y asesor de la Reserva Federal de Estados Unidos, Santiago Carbó, han presentado el Informe Económico y Financiero de Andalucía 2009, que anualmente elabora la entidad financiera a través de la Sociedad de Estudios de Andalucía, ESECA. En el inicio del acto, todos los presentes han guardado un emotivo minuto de silencio en honor de Francisco Ayala, escritor y granadino universal fallecido en el día de ayer.

25 Aniversario
Con la presente edición, se cumplen 25 años de vida del Informe Económico Financiero de Andalucía, uno de los estudios más reconocidos sobre la economía andaluza, y que a lo largo de este tiempo se ha convertido en fiel testigo de las importantes transformaciones que ha experimentado esta comunidad autónoma desde la llegada de la Democracia. Con motivo de este aniversario, el Informe ESECA dedica un extenso monográfico sobre los 25 últimos años de la economía andaluza. Se trata del único trabajo existente en la actualidad, que analiza desde una perspectiva temporal tan amplia, los cambios experimentados por la economía andaluza en el último cuarto de siglo.

Convergencia
La economía andaluza presenta una elevada interconexión con la española. Las variaciones de volumen del PIB han ido parejas en los dos ámbitos a lo largo del periodo 1984-2008, aunque en la comunidad andaluza se han producido oscilaciones más bruscas. No obstante, el balance global ha sido muy positivo, pues en 13 de los 25 años contemplados en el análisis, el PIB andaluz ha crecido por encima del PIB nacional, a lo que hay que añadir tres años más, en los que el crecimiento ha sido el mismo en los dos ámbitos territoriales. Durante el periodo analizado, se han producido importantes avances en la acumulación de capital físico (sobre todo público), capital humano e innovación tecnológica en Andalucía, que han permitido reducir distancias con el resto de España y Europa.

La radiografía del periodo 1984-2008 muestra, por ejemplo, la reducción del peso de la agricultura en la economía andaluza, que en 1983 era el 12,57% del Valor Añadido Bruto (VAB), aproximadamente el doble de lo que representaba este sector en el conjunto de España (6,58%). En 2008, el sector primario andaluz suponía el 4,98% del VAB de la región, frente al 2,77% en el conjunto nacional, reduciéndose ligeramente el diferencial entre los dos ámbitos. La industria andaluza ha tenido tradicionalmente una menor participación en el VAB que en el agregado nacional, aunque las diferencias con el conjunto nacional se han acortado en más de tres puntos entre 2004 y 2008. Por su parte, la construcción también ha contribuido más a la formación del VAB de la economía andaluza a lo largo de los 25 años, que en el conjunto de España. Por último, el sector servicios destaca por su gran aportación al VAB total andaluz y nacional, aunque en la comunidad autónoma andaluza su importancia es mayor que en el conjunto de España.

Otro de los indicadores que refleja en mayor medida la evolución del estado de Bienestar es la Renta Familiar Bruta Disponible (RFBD) per cápita. Esta variable refleja la renta que disponen las familias para consumir o ahorrar. En el caso de Andalucía, ésta se situaba en 2.420 euros en 1983, registrando un ascenso continuado hasta alcanzar los 11.466 euros en 2006 (último año disponible a nivel provincial). En su evolución ha influido, de forma notable, el mayor crecimiento que ha registrado la población andaluza respecto a la española en todo el periodo analizado.

Empleo
A pesar de los sucesivos periodos de estancamiento y expansión que ha vivido Andalucía en los últimos 25 años, el mercado laboral andaluz ha experimentado una evolución favorable en términos generales, no sólo por el aumento de la ocupación y el descenso del desempleo, sino también por la creciente inserción laboral de colectivos con mayores dificultades de acceso al mercado de trabajo. También se han mejorado las condiciones laborales y ha aumentado la cualificación profesional de los trabajadores, dando como resultado una mejora sustancial en la calidad del empleo en Andalucía. Más población andaluza, especialmente mujeres, ha querido incorporarse al mercado de trabajo, como revela la tasa de actividad, que ha crecido continuamente desde 1984 y lo ha hecho, además, a un mayor ritmo que en el conjunto nacional. Concretamente, este indicador ha aumentado un 28,38% en el periodo 1984-2008 a nivel autonómico, frente a un 21,22% en el ámbito nacional. Sin embargo, pese a esta tendencia convergente, la tasa de actividad española sigue situándose hoy en un nivel superior a la andaluza (un 59,80% frente a un 57,60%). Respecto a la ocupación, los últimos 25 años han constituido un periodo de crecimiento sostenido en la creación de empleo en Andalucía, especialmente, tras la recesión económica que tuvo lugar en la primera mitad de los años noventa. Dicho crecimiento ha ido en consonancia con el experimentado en el conjunto del país y, a partir del año 2000, ha aumentando su ritmo acercándose cada vez más a los niveles de ocupación nacionales. Como resultado, la tasa de ocupación andaluza ha alcanzado el 47,3% en 2008, situándose en 5,7 puntos porcentuales por debajo de la nacional, frente a los 7,1 puntos de diferencia que registraba en el año 2000. Por sectores económicos, es destacable la evolución que ha experimentado la población ocupada en el sector terciario y la construcción.

Internacionalización
Andalucía ha experimentado a lo largo de los últimos años un significativo incremento en los intercambios comerciales con el exterior. A partir de la integración de España en la Comunidad Económica Europea en 1986, se produce un proceso de internacionalización de la economía española sin precedentes, con la eliminación de las barreras proteccionistas dentro del espacio de integración europeo. En cuanto a la inversión extranjera, los años 90 registraron en Andalucía un crecimiento continuado. Sin embargo, a partir de 2002, las inversiones disminuyen notablemente. Por otro lado, las inversiones de Andalucía en el exterior han ido creciendo durante estos últimos años, apoyándose en un aumento de la competitividad de las empresas regionales.

La empresa andaluza
El tejido empresarial de la comunidad autónoma andaluza ha evolucionado favorablemente en este periodo, aunque algunas de sus características económico-financieras han tenido un menor desarrollo del esperado. El sector empresarial andaluz está formado por empresas de reducido tamaño, según el número de personas asalariadas, con una elevada presencia en actividades terciarias. Al comparar el ámbito regional con el resto de España, se aprecia cómo desde 1999, momento en que Andalucía suponía el 14,3% del tejido empresarial nacional, la expansión empresarial de la región andaluza ha sido claramente superior a la experimentada en el resto de España. En 2008, el sector empresarial andaluz representa el 15,3% del total nacional. Uno de los aspectos que más favorecen el desarrollo del tejido empresarial es la apuesta por la Investigación y el Desarrollo (I+D). Como revelan los datos de gasto total en I+D en Andalucía, se ha producido una tasa de crecimiento interanual, a lo largo del periodo analizado, similar e incluso algo superior al gasto en I+D nacional.

Modernización y retos
El Informe ESECA concluye que el problema que se percibe en la economía andaluza y que también se da en la española, aunque en menor grado, es la persistencia de un modelo productivo centrado en sectores de baja intensidad tecnológica y reducida productividad del trabajo. La construcción se configura como un sector con unos importantes efectos de arrastre sobre otros, aunque es especialmente intensivo en mano de obra, lo que provoca que se cree mucho empleo en épocas de expansión y se destruya de forma igualmente veloz cuando cambia el ciclo económico. Por otra parte, aún existen ramas de los servicios que tienen una baja productividad, lo que les hace poco competitivos frente al exterior y altamente volubles ante cambios en la demanda interna.

Por ello, ESECA determina que es necesario seguir avanzando en la diversificación y el reequilibrio de los sectores, de cara a la consecución de una mayor productividad interna y competitividad en los mercados exteriores. Es necesario reorientar sectores tan importantes como la construcción, adecuando la actividad a las necesidades de la demanda, como puede ser con el impulso de las VPO. La construcción de infraestructuras y obra civil constituyen un estímulo de gran relevancia para generar empleo y reforzar el sistema productivo andaluz. En cuanto al turismo, el principal reto es lograr una oferta de excelencia, basada en la calidad de los equipamientos y de los servicios que se ofrecen. Diversificar la oferta, creando productos nuevos, que logren captar nuevas tipologías de turistas, con un reparto más homogéneo de la actividad a lo largo del año. Así mismo, la innovación es el mejor exponente de diversificación productiva y de oportunidades para crear empleo. La implantación de las TIC es otro de los factores a tener en consideración debido a que podrían ser un factor decisivo de la evolución económica de Andalucía en los próximos años, generando además importantes aumentos de la productividad y eficiencia del trabajo.

Coyuntura 2008
Junto con el monográfico de los 25 años de la economía Andaluza, como en cada edición el Informe ESECA realiza un exhaustivo análisis del último año, marcado por los efectos de la crisis económica.

En consecuencia, el crecimiento del PIB español y andaluz pasó de elevadas tasas en años anteriores (3,9% en 2006 ó 3,8% en 2007), para mostrar en 2008 una clara caída (0,9% en España y en Andalucía el 0,8%).Todos los sectores, excepto los servicios, registraron tasas de variación del PIB negativas. De un modo especial, el de la construcción, que experimentó una gran contracción en 2008. Las consecuencias de este declive se pueden observar en la pérdida de peso de la actividad constructora dentro del PIB, que en 2007 alcanzaba su mayor nivel con valores del 11% y el 12,8% para España y Andalucía, respectivamente, mientras que en 2008 estos porcentajes disminuyeron hasta el 10,1% para España y el 11,5% para Andalucía. Este cambio de tendencia se puede considerar como un redimensionamiento del sector hacia niveles anteriores al boom inmobiliario. En este ámbito, la inversión pública en infraestructuras fue una de las opciones de las políticas de estabilización, como contrapeso a la desaceleración del sector privado y estimulando así la demanda agregada. La caída de la actividad afectó de forma inmediata al mercado de trabajo. La tasa de paro en el sector de la construcción, que hasta mediados de 2007 seguía siendo moderada, se acentuó a partir de ese momento.

En el sector servicios cabe reseñar que el ejercicio 2008 se ha cerrado con la tasa de crecimiento del VAB más baja del último lustro, algo más del 3%, aunque es un dato positivo si se le compara con el resto de sectores. En relación al conjunto de España, el sector servicios andaluz aportaba en 2008 el 14,18% del VAB de los servicios nacionales, registrando un descenso de 0,2 puntos porcentuales con respecto a 2007. En este ámbito, en cuanto al turismo, en 2008 visitaron Andalucía 25.069.580 turistas, un 2,8% menos que el año anterior. A pesar del dato, Andalucía supo mantener los niveles de rentabilidad de 2007, con un total de 17.100 millones de euros de ingresos. Un año más, el turismo nacional sería el principal mercado emisor hacia Andalucía, concentrando el 61,2% del total.

Entidades financieras en Andalucía
El pasado año Andalucía contaba con 7.010 oficinas de entidades financieras, un incremento del 1,41% respecto a 2007. Esta red de sucursales suponía el 15,35% del total nacional. De las 98 nuevas oficinas abiertas, 69 fueron por parte de las cajas de ahorros, 19 a las cooperativas de crédito y 10 oficinas de bancos. En las cuotas de mercado, las cajas reafirmaron su liderazgo en el mercado de crédito de Andalucía, con el 49,55% del total de créditos en 2008. Reducen su cuota las cooperativas, que en la misma fecha era ya del 9,19%. La banca comercial, del mismo modo, continuaba su pérdida de representatividad (41,26%).

Mercado de trabajo
La evolución del mercado de trabajo en Andalucía durante 2008 rompe la favorable tendencia de la última década mostrando la vulnerabilidad del empleo andaluz ante la crisis económica. Así, entre 1997 y 2007 el empleo había venido creciendo a una tasa interanual media del 6,6 por ciento, por encima de la media nacional del 4,7 por ciento. A su vez, el desempleo durante este periodo disminuyó en Andalucía a una tasa anual media del 4,7 por ciento, reduciendo en un 50 por ciento la cifra de personas desempleadas. Rompiendo esta evolución, en 2008 se ha producido en Andalucía una disminución del número de personas ocupadas, desde 3,219 millones en 2007 a 3,150 en 2008, lo que suponía una caída del 2,2 por ciento de la ocupación (frente al descenso de 0,5 por ciento como media nacional).

Política económica
La política económica del gobierno andaluz estuvo fundamentada en la Concertación Social. Gracias a ello, en el marco del último acuerdo (2005-2008) la economía andaluza creció de forma sostenida más que sus economías de referencia, lo que le permitió avanzar en la convergencia real con las mismas. No obstante, en 2008, último año de ejecución del acuerdo y en un contexto de crisis económica mundial, hubo un intenso ajuste de la actividad económica y del empleo, que determinó que el objetivo de la política económica fuera combatir la crisis, sin que ello supusiera un menoscabo de las políticas dirigidas a objetivos a medio y largo plazo, como el desarrollo económico y social.

Tejido empresarial
El presente Informe ESECA determina que el crecimiento del número de empresas fue menor en 2008 que en el ejercicio anterior, siendo algo superior al 2%, con un total de 11.087 empresas creadas en Andalucía. Según la condición jurídica, las sociedades limitadas fueron las preferidas por los empresarios andaluces. Respecto a la situación económica y financiera de la empresa media andaluza el análisis resalta un ligero empeoramiento respecto al año anterior, pero que no significó un impedimento para afrontar con soltura su endeudamiento, tanto a corto como a largo plazo. Presentaban un fondo de maniobra positivo y una ratio de garantía adecuado. Según el tamaño, las medianas resultaron más rentables desde un punto de vista económico, pero proporcionaron una menor rentabilidad financiera respecto a las pequeñas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario