El presunto responsable de la muerte a perdigonazos de una
perra podenca el pasado mes de mayo será enjuiciado por un posible delito
contra los animales domésticos, después de que el Juzgado de Instrucción número
3 de Motril haya concluido la instrucción y haya transformado las diligencias
abiertas en un procedimiento abreviado.
El Código Penal establece de tres meses a un año de prisión
e inhabilitación especial de uno a tres años.
De la investigación realizada por agentes del Seprona de la
Guardia Civil se desprende que el pasado 3 de mayo de 2013, sobre las 17.00
horas, el imputado disparó con una escopeta de perdigones a la perra de raza
podenca, que se encontraba en las inmediaciones de la finca en la que el hombre
trabaja, situada en la zona de Las Zorreras causándole la muerte.
Los hechos podrían suponer un delito contra los animales
domésticos tipificado en el artículo 337 del Código Penal, que establece penas
de tres meses a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años
para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los
animales.
Ahora el auto será trasladado al Ministerio Fiscal y a las
acusaciones personadas para que formulen sus escritos de acusación, entre ellas
el Partido Animalista contra el Maltrato Animal (Pacma).
Así, finalmente será un Juzgado de lo Penal el que dicte
sentencia sobre este caso y decida la condena del acusado, si estima que
corresponde.
El pasado 3 de mayo miembros de una protectora de animales
de la localidad de Motril recibieron una llamada de unos vecinos cuando
escucharon tiros y vieron a la perra corriendo ensangrentada.
Un colaborador de esa protectora, que vive en un cortijo
cercano, trasladó inmediatamente a la podenca a una clínica veterinaria ayudado
por los vecinos, donde murió de un fallo cardiaco por la pérdida severa de
sangre y la amputación parcial de la pata trasera a causa del disparo.
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