El Comité local del Sindicato Unificado de Policía
de Motril, con el presente escrito expone:
Que la
Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró como emergencia sanitaria
internacional el brote de ébola en África.
El Gobierno actuó con diligencia en el traslado de
los dos misioneros que resultaron infectados ayudando a enfermos, sin
considerar otras alternativas como la atención sobre el terreno, y en cambio
cuando una enfermera voluntaria resulta infectada tras cuidar a uno de los
misioneros no recibe el mismo trato, siendo acusada de negligente y de haberse
provocado la infección por un error, en un miserable comportamiento, indigno y
amoral, tratando de derivar la responsabilidad que incumbe al Gobierno por
acción y por omisión, por no haber establecido las medidas, controles y
protocolos rigurosos que exige la situación de alerta sanitaria decretada por
la OMS.
En vista de lo anterior, y para que ningún
ciudadano en general y policía en particular que resulte infectado pueda ser
acusado de negligente, por la presente comunica a esta Jefatura :
Que existen leyes en vigor que debe cumplir para
que cualquier afectación de la enfermedad a un policía no lo sea por
negligencia del Ministerio del Interior.
Hay determinados
servicios que se prestan en esta Comisaría, más concretamente, puesto fronterizo con Marruecos y entrada de
pateras con el posterior traslado de éstos.
La
información que se ha dado sobre cómo actuar en una zona de riesgo o ante
personas que pudieran estar infectadas ha sido mínima por no decir inexistente,
vulnerándose flagrantemente las directrices de la OMS respecto a la necesidad
de informar y de impartir formación para garantizar la seguridad y salud de los
funcionarios que pudieran estar expuestos a factores de riesgo de un posible
contagio.
Que las medidas tomadas hasta ahora son del todo
escasas, no teniendo en absoluto los medios (trajes, guantes…) en caso de que
fuera necesario ante un posible infectado.
Que ante la llegada de pateras, no se puede esperar
a que por parte de Cruz Roja se dé la alarma para activar el protocolo ante el
virus de ébola, ya que se debería actuar como si hubiese un posible infectado
EN TODO MOMENTO, y no actuar cuando ya se tenga la sospecha, jugando con la
vida de los policía, a los cuales no se les ha preparado para estos casos y
para ello se les debería formar ante esta situación, y no con un curso teórico
de apenas veinte minutos por no mencionar que no cuentan con el material
adecuado (EPIS).
Que en cuanto al puesto fronterizo, ya se ha
producido la situación que desde el ferry se diese la voz de alarma ante una
persona con síntomas, tratándola como si fuese un enfermo de ébola, eso sí, sin
los conocimientos por parte de los agentes de cómo actuar, tan solo de llevarse
los trajes (los cuales no servirían para nada), mascarillas y guantes (si es
que habían) y ponérselos en caso de que la ambulancia cerciorarse que se
trataba de un enfermo. Apuntando que los profesionales que atendieron a esa
persona (por suerte al final solo fue una falsa alarma) no llevaban ningún
medio de protección mas que los guantes, ¿en serio que estamos preparados
cuando ni los sanitarios saben qué deben hacer?
Que los trajes que se han repartido no son del
nivel exigido, por no decir los guantes, los cuales faltan casi a diario, ya
que al parecer se pretende que su uso sea más duradero, no de usar y tirar,
sino de usar, guardárselo, volver a usar y volver a guardar, tantas veces como
haga falta en el día, ya que al parecer supone una gran coste para
Administración su compra más que la salud de los agentes.
Tampoco nos consta que se haya hecho una evaluación
de riesgos específicos biológicos en las zonas donde se dan con mayor
frecuencia el trato con los inmigrantes procedentes del continente africano y
países con epidemia de ébola o limítrofe, ya que nos encontramos en una zona
caliente ante la posibilidad de propagación de este virus.
Que
se deberían realizar simulacros para garantizar la eficacia de las actuaciones,
siendo de irresponsables exigir a los funcionarios sin formación ni material
adecuado (como ya se ha dicho) a actuar ante posibles casos de ébola, poniendo
no solo en riesgo su vida, sino el de la sociedad entera.
Si
un Hospital como el Carlos III no ha sido capaz de evitar esta situación a la
que ahora nos vemos expuestos,
supuestamente de sobra capacitado, ¿debemos creer que la DGP sí está
suficientemente preparada, cuando hasta hace dos días ni siquiera sabíamos
cuáles eran los síntomas de esta enfermedad?
Por
todo lo dicho, hace que se cuestiones, y no es para menos, la formación y los
medios con los que se trabaja, exigiéndose:
1. Que se provea a todos los efectivos operativos
del CNP del EPI adecuado, ante la posibilidad de una posible sospecha al ser
requeridos por ciudadanos, o simplemente porque se debería tratar como tal
ciertas situaciones como son la llegada
de pateras o buques procedentes de países infectados con este virus o limítrofes
a estos.
2. Que se de formación específica, protocolos a
seguir y no unas simples pautas que de nada sirven a la hora de tener que
enfrentarse a este virus, debiéndose realizar simulacros, más tratándose de una
zona como la que estamos, donde por su localización es la primera puerta de
entrada del virus a Europa.
En
resumen, saber qué medidas, protocolos y actuaciones está realizando la
Administración ante un posible riesgo de ébola y no solo saberlas sino que se
pongan en práctica a fin de evitar males mayores de los cuales exigir
responsabilidades en el momento que se produzca una víctima de nada va a
consolar a ésta o sus familiares.
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