El Festival de Jazz en la Costa, que organiza el
Ayuntamiento de Almuñécar y la Diputación de Granada, vivió anoche una emocionante
sesión a cargo del huracanado trío MAP, aliviado con la sutileza de la pianista
Lucía Rey
El Parque de El Majuelo de Almuñécar volvió a contar con un
público entregado en la segunda sesión de Jazz en la Costa de esta edición. Los
protagonistas fueron Lucía Rey y esa tormenta de creatividad que forman
Mezquida, Aurignac y Prats. Lucía, se caracterizó por un pianismo entretenido,
variado y sobradamente suficiente, inspirado en coordenadas remotas por donde
ha ido forjando su pulsación sonora, con guiños a la música latina, el jazz,
pop a ratos, o flamenco, ejercitados con simpatía y una melodía que le permitió
ganarse al público asistente, que terminó de pie aplaudiendo y solicitando el
añadido reglamentario. La participación en este concierto de la
bailaora Cristina San Gregorio, aportó vistosidad a su estreno en Jazz en
la Costa, que culminó por bulerías recordando su estancia en Granada.
Y si Lucía hizo su viaje por aguas alegres y compartibles, los M.A.P.
surcaron aguas borrascosas y maremotos insospechados, sin obviar un concepto de
viaje más experimental y hasta psicotrópico. Su concierto, fue una exhibición
de fuerza creativa de fusión, una bomba de tres núcleos que explota delante de
los oídos cuya onda expansiva, no dejó a nadie indiferente. Sin opciones, enlazaron
las piezas de su disco en una suerte de suite tobogán jugando con volúmenes, insistencias
repetitivas casi hipnóticas y continuos cambios de dinámicas. No son un grupo,
son una experiencia.
Hoy, viernes, dos titanes en Jazz en la Costa: Chano Domínguez y
Javier Colina, que recibirá la medalla de la ciudad
Resumir los 40 años de fecunda carrera de Chano Domínguez, es una tarea
difícil. Su participación en la película y disco ‘Calle
54’, de Fernando Trueba (Grammy al Mejor Álbum de Jazz Latino
200) supuso su lanzamiento internacional. Productor, compositor y educador,
Chano ha colaborado con una amplia gama de artistas españoles y americanos,
con una presencia continua en festivales de todo el mundo. De
hecho, es el artista que más veces ha visitado Granada, tanto en el Festival de
Jazz en Granada como en el de Almuñécar, donde hemos visto crecer, casi al
minuto, su talento.
El pianista gaditano ha dotado de acertados tintes jazzísticos a
piezas pertenecientes al patrimonio musical español y latino; lo ha hecho con
tanta elegancia y fluidez, que es uno de los músicos de jazz español más
respetados en la escena jazzística internacional. Probablemente, desde Tete
Montoliu, es el músico de jazz español más conocido en todo el mundo.
La lista de
discos en los que ha participado es interminable. Muchos de ellos premiados y
algunos nominados a los Grammy: Piano Ibérico (2011), Flamenco Sketches (Blue
Note, 2011) o Bendito (2016). Sus dos trabajos más recientes: Paramus junto a
Hadar Noiberg y Bola de Nieve con Martirio, ya son todo un éxito. En esta
ocasión, estará acompañado por Horacio Fumero en el contrabajo y David Xirgu en la batería.
Javier Colina
ha conseguido elevar a las alturas al contrabajo y otorgarle el protagonismo
merecido. Hábil creando diálogos con otros instrumentos con acierto y belleza.
Explorador incansable de diferentes lenguajes musicales, se siente igual de
cómodo con sonidos flamencos, africanos y especialmente con ritmos latinos. Esa
pulsación única y ecléctica no ha sido indiferente para maestros como Tete
Montoliu, Pat Metheny, Compay Segundo, Enrique Morente, Michel Camilo, Pepe
Habichuela, Antonio Serrano, Perico Sambeat, Miralta o Chucho Valdés.
Todo proyecto
en el que se implica el contrabajista navarro, es un apabullante éxito.
Muestras de ese alto nivel son: Tete Montoliu con Javier Colina, Diez
de Paco con Jorge Pardo y Chano Domínguez, Lágrimas
Negras, Bebo Valdes y Javier Colina live at the Village Vanguard, Oh
que será con Al Foster, o En la imaginación, con
una de las voces más bellas de nuestro país, Silvia Pérez Cruz. Le acompañan el
saxofonista cubano Ariel Bringuez, Pablo Gutiérrez ante el piano y Daniel García
Bruno tras la batería.
El músico pamplonés
recibirá la medalla del Festival, que ya tienen, entre otros, Gonzalo Rubalcaba, Eliane Elias,
Charles Lloyd, Chucho Valdés, o su compañero Chano Domínguez.
Sin duda,
será una noche mágica en Jazz en la Costa con dos grandes maestros que han
firmado con letras de oro la historia del jazz en España.
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