INFORME
JUAN RODRÍGUEZ LÓPEZ, INGENIERO DE CAMINOS C. y P.
DIRECTOR DE LAS OBRAS, COL. 16.228
Juan Rodríguez López, Director Técnico de Infraestructuras y Equipamientos Granada en relación a la obra “PLANTA DE RESIDUOS VEGETALES EN MOTRIL” correspondiente a la referencia 03-MA-INGRA/04, Gestionadas por la Empresa Instrumental de la Diputación de Granada INGRA S.A.U, actuando como Dirección Facultativa de las mismas, emito el siguiente INFORME:
1. INTRODUCCIÓN
Los problemas asociados a las instalaciones de producción intensiva de alimentos vegetales bajo invernadero son bien conocidos: residuos plásticos, habitualmente mezclados con los restos vegetales tras la cosecha y residuos químicos, básicamente asociados a pesticidas, fungicidas, acaricidas y toda la serie de fitosanitarios profusamente utilizados en este tipo de instalaciones. Dentro de los residuos plásticos uno de los que presentan mayores problemas, a pesar de su pequeña cantidad, son los de las rafias de polietileno que sirven como soporte del crecimiento de las trepadoras (tomates, judías, pimientos, calabacines, etc.) en sustitución de las tradicionales cañas. La dificultad de un posible tratamiento surge del hecho de encontrase íntimamente mezclados con los tallos vegetales de desecho, lo que prácticamente imposibilita el tratamiento de estos últimos.
Las rafias plásticas son fijadas al suelo y el techo del invernadero y, tras la cosecha del fruto, son cortadas por ambos extremos y retiradas como residuo con todo el resto de la planta. Se han planteado distintas opciones que permitan el tratamiento de estos residuos como la posibilidad de retornar a los materiales de sujeción tradicionales (pita, cuerda, esparto, etc.), pero su producción industrial prácticamente no existe y sus precios resultan más del doble que el de la rafia de polietileno.
También se ha propuesto el que se corte la rafia tan solo por su extremo inferior y se retire la planta tirando de ella, procediéndose posteriormente a cortar en el extremo superior y retirar la rafia plástica ya sin residuo vegetal. El problema de esta opción es el de sus mayores costes en la mano de obra para la recolección. También se ha propuesto la posibilidad de la utilización de plásticos biodegradables para estas rafias.
En general los residuos vegetales de estos cultivos serían fácilmente reciclables por compostaje si no fuese por la presencia de las cintas de rafia plástica. Se han acometido varios intentos de trituración, tanto con trituradoras de tipo forestal convencionales (de martillos) como con picadoras de cuchillas, con malos resultados al enrollarse la cinta de rafia en los elementos giratorios de las máquinas, trabándolas.
Del mismo modo, el compostaje dinámico ha fracasado pues las fresas (rodillos) de las volteadoras tienen problemas similares de enrollamiento impidiendo su funcionamiento en cuestión de minutos. De los datos disponibles se puede colegir que la producción, tan solo de restos de plantas de tomate, en la zona de Motril asciende a unas 50-60.000 Tm/año, calculándose que el total de estos residuos de todas las trepadoras podría alcanzar las 80-90.000 Tm/año. Si hacemos extensivo el cálculo a toda la zona productora del sureste español, desde Murcia hasta Málaga, se puede cifrar la producción de este tipo de residuos en no menos de 1.000.000 de Tm/año, lo cual muestra con claridad la magnitud del problema.
Dadas las características de la zona, su generación y caracterización de residuos y de la parcela disponible, así como las posibilidades de inversión inicial para la planta que nos ocupa, se ha optado por un sistema de compostaje aerobio acelerado en túneles cerrados, con lo que es posible el tratamiento de los gases producidos en la fermentación, evitando el problema de la contaminación y deterioro de la calidad del aire en la zona por emisión de olores, a la vez que se permite un control fiable del proceso, y por consiguiente una aceleración del mismo, con lo que se consigue una relación entre la calidad del producto final, los costes y la consecución de los objetivos de recuperación óptimos.
2. OBJETO DEL PROYECTO
El presente proyecto tiene como objeto la consecución de una Planta de Compostaje de Biomasa en el término municipal de Motril (Granada).
Las actuaciones fundamentales se relacionan a continuación:
• Mejora del camino de acceso a planta.
• Movimiento de tierras.
• Urbanización: plataformas, viales interiores, drenaje de pluviales, balsas, cerramiento perimetral, plantaciones.
• Instalaciones de agua: contraincendios, de proceso y potable.
• Instalaciones eléctricas de alta y baja tensión.
• Edificio de servicios y oficinas.
• Instalación de saneamiento y evacuación de pluviales.
• Túneles de fermentación y biofiltros.
• Equipos de cribado.
• Báscula.
3. FUNCIONAMIENTO DE LA INSTALACIÓN. SOLUCIONES ADOPTADAS
Los residuos que se recibirán en la instalación serán pesados e inspeccionados visualmente en la zona de acceso a la planta, para lo cual se dispondrá de una báscula y se sitúa el edificio de oficinas y servicios. Tras esta operación los vehículos cargados pasarán a la playa de recepción (4.600 m2) de residuos donde serán descargados y nuevamente controlados, retirando cualquier elemento impropio o voluminoso, esta operación se realizará manualmente.
Los residuos con rafia plástica serán transportados mediante maquinaria móvil (cargadora) a los 16 túneles de Compostaje cuyas dimensiones son: 5 x 5 x 30 m. (ancho x alto x largo), hasta 3.5 m. de altura, cerrándose mediante puertas herméticas para iniciar el proceso de Compostaje durante 3 semanas. Dentro del túnel se iniciará una primera etapa de activación en la que debido a la gran cantidad de materia orgánica existente la velocidad de reacción es elevada y se produce un incremento de la temperatura de la masa reaccionante.
La ventaja de la fase túnel es la de poder controlar mediante sondas los parámetros esenciales del proceso, estableciendo recetas por ordenador, disminuyendo notablemente el tiempo de Compostaje, reduciendo la masa aproximadamente en un 50 % y tratando mediante biofiltros la salida del aire al exterior.
Los parámetros principales son:
• La Temperatura y presencia de oxigeno mediante la extracción de aire por la solera a través de los equipos de aspiración instalados, mejorando el gradiente térmico de la masa.
• La humedad mediante aspersores colocados en el techo de los túneles, permitiendo la reutilización de los lixiviados dentro del sistema interno.
Transcurrido el tiempo adecuado y controlado de fermentación en los túneles se extraerá la masa de residuo mediante maquinaria móvil que lo trasladará a un proceso consistente en una criba vibrante de malla elástica donde se producirá una separación de la masa orgánica precompostada de las cintas de rafia y otros elementos extraños.
La materia orgánica limpia de elementos extraños, se somete a un ajuste de humedad y, en algunos casos, de nutrientes tras lo que se vuelve a homogeneizar, pasando a continuación al parque de maduración 10.500 m2 donde terminará de compostar (8 semanas).
En esta última etapa la temperatura podrá aumentar nuevamente como consecuencia de un reinicio del proceso de fermentación. Tras un periodo la temperatura irá disminuyendo hasta alcanzar unos valores próximos a temperatura ambiente, esta etapa se denomina generalmente estabilización o maduración.
Por otro lado, tras la maduración, se produce un segundo cribado, que elimina los elementos que no han fermentado en su totalidad y que por tanto, tienen un tamaño superior al resto, así como los restos de rafias que pudieran permanecer tras el cribado anterior.
Por tanto, con las instalaciones disponibles se emplean de 10 a 11 semanas en el proceso completo de tratamiento de los residuos vegetales, apareciendo aquí un elemento diferenciador, los túneles, que aceleran el proceso, reutilizan y acotan lixiviados y disminuyen la generación de olores mediante biofiltros, siendo esta fase la de mayor producción.
1 comentario:
muy interesante... como puedo obtener mas información de este tema???
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