Como tantas otras veces, la Organización Agraria ha denunciado que el país alauita está incumpliendo de forma sistemática el precio mínimo de importación establecido por la Unión Europea en el acuerdo establecido entre la UE y MarruecosEl Diario Oficial de la UE recoge cómo en los últimos días Marruecos ha importado a Europa tomate por 36 céntimos el kilo, 10 céntimos menos que lo establecido en el protocolo agrícola
La Organización Agraria ha detectado nuevamente cómo
Marruecos está incumpliendo el precio de importación fijado para el tomate que
está en 0,46 €/kg, una cifra que en las últimas semanas se está infringiendo de
forma flagrante ante la pasividad de la Comisión Europea llegando incluso a
entrar tomate a 36 céntimos/kilo.
“Producto
sin controles fitosanitarios y un modelo productivo donde no se respeta la mano
de obra al existir una conocida y aberrante explotación tanto en adultos como
en niños continúa poniendo en jaque al mercado nacional que ve cómo los precios
se desploman”, señala el Secretario Provincial de COAG Granada, Miguel
Monferrer.
Monferrer
recuerda que “cuando nos posicionamos en contra del protocolo agrícola entre la
Unión Europea y Marruecos no era por gusto, y es que denunciamos por activa y
por pasiva la situación de indefensión que viven nuestros agricultores al no
cumplir los países terceros los acuerdos firmados. La historia se vuelve a
repetir y la Administración se cruza de brazos permitiéndole todo. Cuando no
cumplen los precios de entrada, Marruecos debería pagar el derecho de aduana,
algo que se está pasando por alto”.
Para
la Organización Agraria es vital que “las autoridades aduaneras controlen de
forma eficaz los precios de entrada de tomate y el resto de productos
hortofrutícolas. Cuando no es el tomate, es el pepino o el calabacín. Estamos
viendo cómo en el mercado de Perpignan se están vendiendo tomates a 30
céntimos/kilo mientras los agricultores españoles ni tan siquiera tienen para
cubrir los costes de producción”, asevera Monferrer.
COAG
Granada considera que Europa pone piedras en el camino de los productores mediterráneos,
en nuestro caso españoles, al “jugar al todo vale con países terceros. Se les
permite que infrinjan los precios de entrada, superan los cupos de importación…
¿Qué más nos queda por ver? Cuando se firmó el nuevo protocolo que entró en
vigor el pasado 1 de octubre, la Comisión Europea se comprometió públicamente a
que los controles en aduana serían escrupulosamente rigurosos. ¿Cuándo veremos
de una vez que la CE cumpla su palabra?”, recalca el Secretario Provincial de
COAG Granada quien concluye “que cuando se destruya completamente el sector
hortofrutícola español que ahora mismo está generando empleo, ¿de qué vamos a
vivir?”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario