28/3/06

Una exposición de la Universidad de Granada recorre tres siglos de imágenes del Patio de los Arrayanes

La muestra propone un viaje por los planteamientos estéticos y las evoluciones técnicas a través del grabado y la recién nacida fotografía
Fotógrafos y artistas europeos recalaron en ese límite entre Oriente y Occidente que en el Romanticismo suponía la ciudad de Granada, preocupados por cubrir la demanda de las primeras empresas editoriales


Sostenido por 124 columnas de mármol blanco y fuste fino, el Patio de los Arrayanes es uno de los rincones más hermosos de la Alhambra. Su actual denominación se debe a los macizos de arrayanes o mirtos de color verde vivo que rodean el estanque central en contraste con el suelo de mármol blanco: un espacio único capaz de atraer a artistas de todo el mundo que reprodujeron el Patio durante siglos. Ahora, el Vicerrectorado de Extensión Universitaria y la Residencia Universitaria Carmen de la Victoria presentan la Exposición 21 Patios de los Arrayanes, que se inaugurará mañana miércoles 29 de marzo, a las 20 horas, en el Carmen de la Victoria.

Los Arrayanes de Louis Meunier
En el conjunto de la exposición, destaca la pieza más antigua de la muestra, el grabado de los Arrayanes realizado en 1668 por el artista y viajero francés Louis Meunier, autor de reproducciones de las ciudades de Aranjuez, Sevilla, Segovia y Granada, que visitó durante una estancia en nuestro país entre 1665 y 1668. Suyos son los primeros dibujos conocidos de la Alhambra (su grabado del Patio de los Leones es la primera imagen que se conoce de su interior) en piezas que alcanzaron una rápida popularidad entre el público europeo. La muestra recoge una serie monográfica de ocho obras de los siglos XVII y XVIII de distintos grabadores en los que es manifiesta su similitud con el modelo original creado por Meunier y que durante siglos sería la única imagen del Patio que se conoció en Europa.
El apartado dedicado al siglo XIX está compuesto por una selección de grabados y fotografías de diferentes estilos en los que conviven versiones orientalistas del Patio, con salas pobladas por personajes plasmados desde una óptica exótica, costumbrista, sin rigor historicista o antropológico, con obras más fieles a la arquitectura del original. Una de las piezas más antiguas lleva la firma de Tennyson, autor de calotipos en cuyas tomas se produce una simplificación gráfica del monumento para hacerlo fácilmente reconocible y así exportable. Esto sucede sobre todo desde que se generaliza el comercio de tarjetas postales, museos fotográficos y otros medios de difusión editorial. La imagen más reciente del Patio incluida en la exposición data de 1926.

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