El área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Motril ha solicitado la colaboración de los ciudadanos para lograr identificar a los responsables de la quema de contenedores en el municipio.
Estos actos vandálicos ocasionaron el año pasado pérdidas al municipio por valor de 20.000 euros sólo en reposición de los 29 contenedores que quedaron completamente destruidos, a lo que habría que sumar el coste de Policía Local, Bomberos y personal de Limdeco y de otras áreas municipales que intervienen en estas situaciones.
En los nueve primeros meses de este año son ya una decena los contenedores que han quedado inutilizados completamente por efecto de estos incendios intencionados, lo que supone unas pérdidas cercanas a los 7.000 euros. El precio medio de cada contenedor de Residuos Sólidos Urbanos es de unos 800 euros.
El teniente de alcalde y concejal de Seguridad Ciudadana, José Carlos López Pérez, ha expresado su preocupación por el aumento de estas prácticas antisociales y ha resaltado que, además de los graves daños ocasionados al propio mobiliario urbano, este tipo de actos ponen en grave riesgo la integridad física de las personas y de sus bienes materiales, como inmuebles o vehículos.
López Pérez no ha dudado en pedir la colaboración de toda la ciudadanía para identificar a los culpables y ha señalado que “cuando alguien hace esto, atenta contra su propio patrimonio, ya que los costes derivados de estas acciones salen de los impuestos de los ciudadanos”.
El último incendio intencionado de un contenedor se registró anoche mismo en la calle Las Monjas y obligó a intervenir a la Policía Local y los Bomberos. Sin embargo, el suceso más grave tuvo lugar en la madrugada del pasado lunes cuando un incendio provocado en un contenedor en la calle Rambla de Manjón calcinó completamente un vehículo y afectó gravemente a otro.
Estos actos vandálicos ocasionaron el año pasado pérdidas al municipio por valor de 20.000 euros sólo en reposición de los 29 contenedores que quedaron completamente destruidos, a lo que habría que sumar el coste de Policía Local, Bomberos y personal de Limdeco y de otras áreas municipales que intervienen en estas situaciones.
En los nueve primeros meses de este año son ya una decena los contenedores que han quedado inutilizados completamente por efecto de estos incendios intencionados, lo que supone unas pérdidas cercanas a los 7.000 euros. El precio medio de cada contenedor de Residuos Sólidos Urbanos es de unos 800 euros.
El teniente de alcalde y concejal de Seguridad Ciudadana, José Carlos López Pérez, ha expresado su preocupación por el aumento de estas prácticas antisociales y ha resaltado que, además de los graves daños ocasionados al propio mobiliario urbano, este tipo de actos ponen en grave riesgo la integridad física de las personas y de sus bienes materiales, como inmuebles o vehículos.
López Pérez no ha dudado en pedir la colaboración de toda la ciudadanía para identificar a los culpables y ha señalado que “cuando alguien hace esto, atenta contra su propio patrimonio, ya que los costes derivados de estas acciones salen de los impuestos de los ciudadanos”.
El último incendio intencionado de un contenedor se registró anoche mismo en la calle Las Monjas y obligó a intervenir a la Policía Local y los Bomberos. Sin embargo, el suceso más grave tuvo lugar en la madrugada del pasado lunes cuando un incendio provocado en un contenedor en la calle Rambla de Manjón calcinó completamente un vehículo y afectó gravemente a otro.
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