“Se cierra la puerta de la celda, pero no la de los sueños”
En la segunda jornada del curso de verano “La educación en la cárcel
como espacio de libertad”, organizado por el centro asociado de la Uned de
Motril ya se había alcanzado plenamente el principal objetivo de esta
importante cita académica: que alumnos universitarios externos y los internos
del propio centro compartan en un mismo espacio de debate una inquietud
universal, el deseo de aprender, formarse y superarse a sí mismos, dentro del
marco del derecho fundamental a la educación.
Pero el curso está dando mucho más de sí, tanto a ese aludido nivel
académico como incluso a nivel humano; desde el mismo momento en que alumnos de
la Uned e incluso de otras universidades están conociendo la vivencia
complicada y a la vez superadora de no pocos internos del centro penitenciario
de Albolote para los que la educación se ha convertido o se está convirtiendo en
el soporte principal de la que será su reinserción social.
Y desde todos los niveles, desde el proceso primario de alfabetización
hasta la educación secundaria, bachiller y estudios universitarios. Todo ello
es posible en la actualidad gracias tanto a los profesionales del Centro de
Educación Permanente “Concepción Arenal” -ubicado en la propia penitenciaría-
como el Servicio de Coordinación de formación del centro, que posibilita el
enlace adecuado con el exterior para que los internos puedan cursar tanto el
bachiller como los grados o licenciaturas que oferta la Universidad a Distancia
(Uned) dentro de su programa de estudios en centros penitenciarios.
La frase sobre la que, este miércoles, se articuló toda la exposición
del bagaje estudiantil y también emocional que expusieron varios de los
internos en el transcurso de la mesa “experiencias educativas innovadoras en la
cárcel”. Una de las reclusas lo condensaba en esta reflexión: “al cerrarse las
puertas de la celda no se cierran las de los sueños”; o el pensamiento
compartido de otro interno, al relatar como “nunca pensé que me sacaría el
graduado y mucho menos aquí dentro..:”.
En el transcurso de un interesante y participativo foro que, un día
más, tuvo como escenario el salón de actos de la cárcel de Albolote, el
director del curso Víctor Vázquez Sánchez felicitó a todos los internos que
“con ilusión, esfuerzo y tenacidad consiguen formarse”, a la vez que alabó el
papel del voluntariado externo, que ha conseguido convertirse en un nervio
fundamental del sistema educativo en prisión, ya que su apoyo es decisivo para
la formación en fases como el bachillerato.
Motivación
En la actualidad, el Centro Penitenciario de Albolote cuenta con una
población reclusa de 1.478 internos. Un destacado porcentaje de estos desarrolla
estudios en diversos planes y ciclos formativos; lo que posibilitan los nueve
maestros del CEP “Concepción Arenal” (alfabetización, neo-lectores, especial
para extranjeros, formación base y ESO). Por su parte, los estudiantes de
bachillerato y de la Uned (tanto acceso como carreras) quedan bajo la cobertura
del Servicio de Coordinación de Formación que articula la oferta universitaria
y de dotación de bibliografía, así como la gestión de procesos de matrícula,
etc... “estudiar una carrera universitaria en la cárcel ha sido algo muy
positivo para mí, a pesar de la carencia de medios, por lo que he cumplido uno
de mis sueños en la cárcel”, relataba ayer un interno, a un auditorio que ayer
desarrolló una jornada densa y completa.
El resto de la programación de la sesión del miércoles se centró en
“Experiencias educativas innovadoras en la cárcel”, contando con las
intervenciones de Juan Santaella López, Enrique Sáez, Irene de Haro, María
Morillas, Belén López y Antonio Pérez que explicaron pormenorizadamente su
relación formativa con los internos en experiencias como la “Escuela de
padres”, talleres de pintura, músico terapia, etc... además del papel que
desarrollan voluntarios de las asociaciones “Entre libros” o “Pide”.
La jornada de hoy jueves será la de clausura. Además de las mesas
redonda previstas, los alumnos participantes vivirán un momento especial
gracias al Grupo de Teatro del Centro Penitenciario de Albolote que pondrá en
escena “Tercer grado”, bajo la dirección del monitor sociocultural Gregorio
Rosillo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario