La Guardia Civil le ha tomado
declaración en calidad de investigado a un vecino de Castell de Ferro, de 69
años de edad, como presunto autor de un delito de maltrato de animales
domésticos por haber matado el gato de una vecina de un disparo de arma de
fuego.
El pasado día 21 de septiembre
una vecina de Castell de Ferro vio llegar a su gata malherida y sangrando. La
llevó rápidamente a una clínica veterinaria y el veterinario le dijo que al
animal le habían disparado con un arma de fuego. La gata finalmente murió y
tras practicarle una necropsia, el veterinario descubrió que el causante de la muerte
había sido un proyectil de calibre 22 “americano” de punta hueca, munición que
al chocar con la costilla del animal se fragmentó y causó múltiples heridas
internas.
La patrulla del Seprona de la
Guardia Civil de Motril se hizo cargo de la investigación de la muerte de la
gata y sus agentes descubrieron que el presunto autor de los disparos había
sido un vecino de la propietaria del animal.
Sólo había dos vecinos de la
denunciante con un arma de ese calibre. Uno de ellos no estaba en el pueblo
cuando la gata resultó herida y el otro, no solo estaba en el pueblo sino que
posee munición que coincide con la que le provocó la muerte al animal.
La Guardia Civil le ha retirado
el arma al investigado y esta ha quedado depositada en la Intervención de Armas
de Motril.
Este individuo, además, ya fue
investigado por el Seprona hace unos años por la muerte de un perro en un coto
de caza.
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