La Concejalía de Servicios Sociales e Igualdad del
Ayuntamiento de Almuñécar rendirá homenaje póstumo a Federico Maya Maya,
presidente de ACERCOA (Asociación de Enfermos Renales Costa- Alpujarra), este sábado, día 8 en el marco del Encuentro
de Asociaciones 2019 que celebra la localidad
sexitana con la participación de casi medio centenar de colectivos.
Federico Maya enfermó de riñón en el año 1994, comenzando
ahí su dura experiencia con las enfermedades renales. Durante cuatro años su
vida fue muy difícil en la lucha contra la enfermedad, hasta que en 1998
recibió una llamada en la que se le anunciaba que sería trasplantado. Un
donante le dio la vida y también se la cambió por completo.
Desde este momento, Federico Maya, hombre inquieto y
emprendedor, dedicó su vida a luchar defender y aconsejar a los enfermos
renales. Al principio lo hizo desde la
Asociación ALCER, de la que fue encargado de la Costa durante más de 10 años, y
a posteriori fundó un Asociación Comarcal propia ACERCOA (Asociación de Enfermo
Renales Costa-Alpujarra), de la que ha sido presidente durante otros 10 años.
“Como presidente de ACERCOA, emprendió un nuevo camino,
dando charlas informativas sobre los distintos problemas renales y su
prevención; charlas que se impartiría
también en Almuñécar, desde ese momento, toma contacto con la Concejalía de
Bienestar Social y realiza en nuestro municipio distintas actuaciones
formativas e informativas. Desde 2015, participó en el Encuentro de
Asociaciones, siendo una persona muy entrañable, humilde, sencillo, colaborador
y servicial; al que todos recordamos con muchísimo cariño”, según recuerda y
destaca, la edil de Servicios Sociales en funciones, María del Carmen Reinoso.
Federico Maya fue un hombre reivindicativo y solidario, fue pionero y propulsor del Centro de
Hemodiálisis de la Costa de Granada, con
objeto de hacer el tratamiento de hemodiálisis en Motril; luchó por conseguir
que se implantara la Unidad de Nefrología en el Hospital de Santa Ana. Como
presidente de la ACERCOA luchó para que se rindiera homenaje al donante de
riñón, y lo consiguió: “Dos manos al Cielo” ubicado en la entrada del Hospital
de Santa Ana, que dan y reciben al mismo tiempo las gracias por tan tremendo
acto de generosidad.
“Federico Maya falleció el pasado mes de octubre a los 69
años de edad. Nos dejó un hombre
luchador, una persona involucrada y comprometida con la solidaridad, cariñoso,
trabajador, generoso, altruista y participativo. Federico Maya siempre tendrá
un lugar en todos nuestros corazones, y en el Encuentro de Asociaciones le
rendiremos un merecido homenaje, donde
nos acompañarán sus familiares y amigos”, dijo Reinoso.
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