Las cantantes Pepa Niebla y Andrea Motis
han despedido la edición especial de este año de la muestra sexitana
Pepa Niebla se ha subido antes al
escenario del mítico Ronnie Scott's Jazz Club que a los escenarios de
nuestros festivales, y eso que se crio como cantante en nuestra ciudad. El
año pasado protagonizó una exitosa clase magistral en las actividades
paralelas, y este año ha podido ofrecerla en directo.
Pepa se presentó con el grupo con el que actúa habitualmente en
Bélgica, país donde reside, acompañada de su guitarrista, el madrileño Tony
Mora. Con un pasado camaleónico y múltiple, la autora malagueña demuestra ser
una artista con una mentalidad contemporánea, crítica y abierta, aportando
temas con un explícito compromiso humano en sus historias. Canta en diferentes
idiomas (portugués, inglés y castellano), con una magnifica capacidad para el
matiz y color, haciendo gala de un exquisito sentido armónico, afinación
perfecta y amplia versatilidad. Si añadimos su inteligencia comunicativa, su
concierto, en el que tocó su disco “Renaissance”, fue un descubrimiento a
seguir para la mayoría de los espectadores.
Convertida ya en un fenómeno mundial del jazz, con conciertos
frecuentes en Europa, Japón y América, Andrea Motis pasó por “Jazz en la Costa”
acompañada de una fantástica banda con su mentor, el bajista Joan Chamorro, con
el que ha participado en la grabación de varios discos aclamados, Esteve Pi a
la batería, el guitarrista Josep Traver y el siempre maravilloso, Ignasi
Terraza al piano. Motis ha crecido delante de nuestros ojos hasta convertirse
en la celebridad que es hoy.
El concierto final de esta edición, dejó un excelente sabor de
boca a la audiencia. Motis preparó un guion infalible con canciones muy
conocidas (“Ain't no sunshine” o “Mediterráneo”, por
ejemplo) salpicada por la parte más puramente jazzística, presentando buena
parte de su reciente disco dedicado a la música brasileña y teniendo el detalle
de invitar a Pepa Niebla para prestarse como grupo de acompañamiento de la
malagueña en un par de temas. Su encanto escénico, su voz juvenil,
un repertorio gustoso y la solvencia de sus acompañantes, fueron un broche
dorado para el festival sexitano.
La edición “especial” de Jazz en la Costa consigue el apoyo del
público
En un año difícil, casi imposible para la música en directo con
continuas suspensiones, el Festival de Almuñécar ha mantenido su programación
con una edición especial, reducida en días y dedicada solidariamente a la
música española. Cumpliendo con la normativa de los protocolos sanitarios de la
Junta, “Jazz en la Costa”, organizado por la Diputación de Granada y el
Ayuntamiento de Almuñécar, ha sido el único festival de jazz que se ha podido
realizar este verano en nuestra Comunidad. Un esfuerzo de adaptación que llevó
a la organización a plantear tres programas diferentes en función de los
cambios que se produjeran en la situación sanitaria.
Pero más allá de organizadores y artistas, los protagonistas
auténticos de esta 33º Festival, han sido los espectadores. El público recibió
esta edición con un entusiasmo tan excepcional que ha rozado la militancia, los
abonos se agotaron en tres días y en apenas una semana, se acabó el billetaje
disponible. Por deferencia a los aficionados que no llegaron a tiempo, la organización
había previsto diariamente unas pocas decenas de localidades añadidas siempre
dentro de las preceptivas obligaciones sanitarias.
El director del Festival, Jesús Villalba, ha agradecido a los
espectadores su ejemplar y respetuoso comportamiento “en esta situación tan complicada
que vivimos, manteniendo las distancias, evitando acercamientos innecesarios, y
haciendo uso de las mascarillas durante el desarrollo de los conciertos”.
En esta edición, se han organizados los conciertos en parejas en
vez de la actuación única, trasnoches y actividades de calle; asimismo, se ha
contratado al doble de profesionales en colaboración con el mundo de la cultura
musical. Los propios artistas han expresado su agradecimiento a la iniciativa y,
sobre todo, también, al público por su entrega. En algunos casos, eran los
primeros conciertos que daban tras el confinamiento por lo que algunos de ellos
calificaron de “muy emotiva” su presencia en el escenario del Parque El
Majuelo.
En estos cuatro días, ha sido interesante observar el alto nivel que
tiene el jazz español en este momento. Nombres de varias generaciones han
coincidido en el Festival, donde se ha evidenciado que protagonistas de las
primeras promociones como el veterano Horacio Fumero se pueden dar la mano en
escena con jovencísimos talentos como Andrea Motis.
El programa ha ofrecido las actuaciones del grupo
Costa, Chicuelo & Mezquida, M.A.P., Lucía Rey, Chano Domínguez Trío,
Javier Colina Quartet, Pepa Niebla Renaissance Group y el quinteto de Andrea
Motis.
Villalba ha destacado, también, la progresiva proyección de Jazz
en la Costa, cuyo éxito se debe al apoyo de un público incondicional, a un
equipo humano de trabajo muy profesional compuesto por más de 30 personas y a
la notable difusión que tiene a nivel internacional, debido al escenario
privilegiado donde se celebran los conciertos, además de la programación, que
ha ido manteniendo como seña de identidad y con una impronta eminentemente
jazzística, en este caso “Made in Spain”.
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