26/2/26

Opinión: Colegios con paraguas: Motril no puede educar a cubetazos

Opinión

 

 
En los colegios de Motril, la lluvia no debería ser noticia. Debería ser agua. Caer,
mojar, pasar… y punto. Pero aquí la lluvia se convierte en examen sorpresa: no de
Matemáticas, sino de vergüenza para el Gobierno Municipal del Partido Popular.
Porque cuando llueve, no se inundan solo las calles; se nos inunda el relato. El relato
que estamos contando —otra vez— es el de unos colegios públicos que aguantan con
cubos, mopas y paciencia infinita. La escena es tan repetida que ya parece parte del
mobiliario escolar.
El caso del CEIP Príncipe Felipe ha sido la gota que colma… el cubo. El 28 de enero
de 2026, el centro suspendió las clases por filtraciones; y no hablamos de “dos
goteritas simpáticas”, sino de agua entrando en pasillos y clases, con filtraciones cerca
de enchufes y escaleras, hasta el punto de que padres y madres tuvieron que
personarse para secar, colocar cubos y vigilar puntos peligrosos.
¿Normalizamos esto? ¿La seguridad del alumnado depende de que una madre o un
padre tenga la mañana libre para ir a achicar agua? ¿Esto es una gestión seria,
Señora Alcaldesa?
No es un episodio: es un patrón.
Intentar vender esto como un “incidente puntual por lluvias excepcionales” es pedir
que miremos a otro lado con los ojos bien abiertos. Las lluvias y temporales de finales
de enero —con avisos meteorológicos y episodios de viento y precipitaciones en la
Costa— no fueron un secreto ni un meteorito: fueron previsibles, anunciados y
gestionables por el Ayuntamiento.
La parte verdaderamente incómoda es la que nadie quiere decir en voz alta: el agua
no es la causa, es el detector. El agua revela lo que ya estaba roto: cubiertas que no
se mantienen, canalizaciones que no se revisan, humedades que se dejan criar como
si fueran un proyecto educativo.
De hecho, el propio Ayuntamiento de Motril reconoce que no se trata de un solo
centro. En su comunicado del 28 de enero de 2026, el Gobierno municipal del PP
anuncia que actuará en la impermeabilización de la cubierta del CEIP Príncipe Felipe y
que está solicitando presupuestos para intervenir en otros colegios con problemas
similares: CEIP Garvayo Dinelli, CEIP Cardenal Belluga, CEIP Francisco Megías y
humedades en el CEI Río Ebro.
Si existen “problemas similares” en varios centros, entonces no hablamos de mala
suerte: hablamos de abandono acumulado por parte de un Equipo de Gobierno
Municipal que “presume” de gestión, de presupuestos y de millones de euros en
remanentes.
El deporte local: pasar del mantenimiento.
La administración tiene una habilidad maravillosa para fabricar frases que no arreglan
nada. Una de mis favoritas es esa de la “resolución de competencias”. El
Ayuntamiento explica que actúa tras una resolución emitida el 26 de enero por la
delegación educativa, y que a partir de ahí se pone “manos a la obra” con recursos
municipales.
Bien. Pero aquí va la pregunta incómoda: ¿Es necesario una “resolución” para evitar
que un colegio acabara cancelando clases por goteras? ¿El mantenimiento se realiza
únicamente cuando la foto circula por las redes sociales?

Y ojo: no pido un milagro. Pido algo más escandaloso todavía: planificación.
Si un Ayuntamiento solo reacciona cuando se publica en redes, el mensaje es
demoledor: significa que la educación pública vive a golpe de emergencia, parche y
comunicado. Significa que niños y niñas merecen un edificio “digno” solo después de
que la indignidad sea evidente.
Lo que se rompe no es el techo: es la igualdad
Hay quien cree que hablar de goteras es hablar de obras menores. “Exageraciones”,
dirán. “Son cosas que pasan”. Pues no.
Cuando esto ocurre en un colegio, lo primero que se rompe no es el yeso del techo: es
la tranquilidad. Se rompe la confianza de las familias. Se rompe la continuidad
educativa (clases suspendidas, enseñanza telemática improvisada). Se rompe la idea
de que lo público es lo que nos cuida a todos y todas por igual.
Además se instala un aprendizaje perverso: que lo normal es aguantar, es adaptarse.
Pues tampoco, lo normal es un centro escolar que no necesite cubos para funcionar.
“Estamos actuando estupendo. Ahora, ¿cómo y cuándo?”:
El comunicado del Gobierno municipal del PP habla de cuadrilla de operarios
municipales “dedicada exclusivamente” al mantenimiento de los centros escolares. Al
parecer esto no existía después de siete presupuestos seguidos.
Aun así, falta lo que siempre falta cuando el agua aprieta: concreción, gestión,
empatía. Porque cuando se trata de colegios, el margen para la vaguedad debería ser
cero. No basta con “se va a”. No basta con “se está”. No basta con “priorizaremos”. No
cuando la lluvia, según previsiones, seguirá apareciendo con la misma costumbre con
la que aparecen los exámenes de fin de trimestre.
Lo mínimo exigible —y lo digo con toda la serenidad que me permite imaginar un
enchufe junto a una gotera— es: un diagnóstico de todos los centros educativos: qué
problemas hay, desde cuándo y qué riesgo implican; un calendario con fechas de
inicio y fin de cada intervención; y diligencia y objetividad por parte de los dirigentes
políticos municipales en las actuaciones que son competencia también de la Junta de
Andalucía.
¿Es mucho pedir? Solo si aceptamos que lo normal es que la educación pública
funcione en modo supervivencia.
La lluvia ha hecho visible en Motril colegios sin mantenimiento por parte del
Ayuntamiento, obras que se posponen, avisos que se archivan, y familias que acaban
haciendo de personal de mantenimiento por puro instinto de protección.
Motril no necesita más frases bonitas sobre “presupuestos y remanentes”. Necesita
techos que no lloren sobre los pupitres.

 

  Elmira Sáez Maldonado, Vicesecretaria de Política Municipal y Comunicación de la Ejecutiva Local del PSOE de
Motril.

13/2/26

El Hospital de Motril realiza encefalogramas a pacientes con enfermedades neurológicas


 

🧠🏥 El Hospital de Motril incorpora encefalogramas para pacientes con enfermedades neurológicas

El Hospital de Motril, del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ha adquirido un electroencefalógrafo que permitirá realizar electroencefalogramas a pacientes con patologías neurológicas sin necesidad de desplazarse a Granada 🚗❌. Una mejora clave en accesibilidad y comodidad para los pacientes.

👩‍⚕️👨‍⚕️ Las pruebas, no invasivas e indoloras, son realizadas por profesionales de enfermería formados específicamente y se envían de forma telemática al Hospital Universitario Clínico de Granada, donde especialistas en Neurofisiología precisan el diagnóstico gracias a la telemedicina 💻🔒.

🔍 Esta técnica permite detectar patologías como epilepsia, encefalopatías, trastornos del sueño, enfermedades neurodegenerativas (demencia o alzhéimer), tumores, ictus o lesiones cerebrales.

📍 El nuevo equipo ya funciona en la UCI y podrá trasladarse a Hospitalización y Consultas Externas cuando sea necesario. Cuenta con sistema de vídeo sincronizado, comunicación entre profesionales y gestión segura de datos.

➡️ Un paso más para acercar la sanidad especializada a Motril y mejorar la atención a pacientes neurológicos 💙🧠.

 

 

 

Las pruebas son realizadas por profesionales de enfermería y enviadas al Hospital Clínico para precisar el diagnóstico


El Hospital de Motril, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de
la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, ha adquirido un
electroencefalógrafo para atender a personas con enfermedades neurológicas que
precisen un electroencefalograma. Este dispositivo permite a los profesionales
sanitarios la medición de la actividad eléctrica cerebral del paciente y evita su
desplazamiento a otro centro para ser sometido a dicha prueba. La medida se pone en
marcha en colaboración con el servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital
Universitario Clínico de Granada.
La adquisición de un electroencefalógrafo supone un “avance importante”, desde el
punto de vista de la accesibilidad del paciente. El gerente del Área de Gestión
Sanitaria Sur de Granada, Maximiliano Ocete, ha explicado que el Hospital de Motril carece de unidades de Neurología y Neurofisiología en su cartera de
servicios por sus características como centro comarcal. Los pacientes neurológicos
son derivados al hospital de referencia para la exploración funcional del sistema
nervioso. “Gracias a la adquisición de un electroencefalógrafo, podemos realizar un
electroencefalograma en Motril, acortando tiempos y evitando el desplazamiento a la
capital de los pacientes que requieran esta prueba”, ha explicado.
Profesionales de enfermería, previamente formados en este campo, son los
encargados de llevar a término esta prueba diagnóstica no invasiva, que
habitualmente se utiliza para detectar posibles patologías como encefalopatías,
epilepsia o trastornos del sueño. También está especialmente indicada para detectar
enfermedades neurodegenerativas –como la demencia o el alzhéimer-, tumores
cerebrales, accidentes cerebrovasculares o lesiones cerebrales por traumatismos.
Una vez obtenidos los datos, la prueba es trasladada por vía telemática al Hospital
Universitario de Granada para ser analizada por un electrofiosiólogo, que
determina los resultados del electroencefalograma y precisa el diagnóstico. El
protocolo de actuación se ha elaborado conjuntamente entre los hospitales Clínico de Granada y de Motril. Los sistemas informáticos implantados, que
permiten integrar y compartir las pruebas, garantizan la protección de datos del
paciente.
El electroencefálografo ha comenzado a funcionar recientemente en la unidad de
Cuidados Intensivos del hospital motrileño con la intención de trasladarlo a las plantas
de Hospitalización y a Consultas Externas cuando sea necesario. Dispone de un
sistema de vídeo sincronizado, con cámara monitorizada mañana y noche; cámara
web para establecer una comunicación visual entre profesionales; y base de datos
para gestionar pacientes y generar informes. Permite realizar electroencefalogramas,
una técnica neuofisiológica indolora, que consiste en colocar sobre el cuello cabelludo
del paciente varios electrodos para medir la actividad eléctrica del cerebro y registrarla
en forma de ondas.
El electroencefalógrafo es especialmente útil para diagnosticar trastornos que alteran
el funcionamiento de la corteza cerebral, en niños y en adultos, e incluso crisis de
origen no epiléptico. Gracias al desarrollo de la Telemedicina, se puede implantar en
hospitales comarcales que trabajan en red con sus centros de referencia.

El Hospital de Motril amplía su horario de tarde para atender al paciente oncohematológico Los tratamientos se administran de forma ininterrumpida, de lunes a jueves, tras el aumento de la plantilla de Enfermería



El Hospital de Motril, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, ha ampliado el horario de atención al paciente oncohematológico. Desde el pasado mes de enero, los tratamientos se administran también en horario de tarde -de lunes a jueves- tras el
aumento de la plantilla de Enfermería del Hospital de Día Oncohematológico.
Actualmente el equipo está formado por cuatro enfermeras y dos técnicos de cuidados auxiliares de enfermería. La restructuración del personal ha facilitado la administración
de tratamientos en horario de mañana y de tarde. Previa indicación de los facultativos,
los tratamientos comienzan a administrarse a las ocho y media de la mañana y, de
lunes a jueves, se prolongan hasta las ocho de la tarde. Se amplía el horario
ininterrumpido de dos a cuatro días por semana.
La directora de Enfermería, Elena Morales, ha destacado que esta medida permite a
los profesionales estar más tiempo en contacto con los pacientes oncológicos y
hematológicos que acuden de forma regular a recibir su tratamiento. “Se ha hecho un
esfuerzo en materia de personal, que redundará en los profesionales y en los propios
pacientes. Se trata de un área que aplica tratamientos complejos que requieren de un
trato cercano y humano y disponer de más tiempo es fundamental para poder llevarlo
a la práctica”, ha matizado.
Colaboración de la AECC
El Hospital de Día Oncohematológico de Motril ha administrado alrededor de 4.500 sesiones de quimioterapia entre enero y noviembre del pasado año. Recientemente ha
recibido la visita de la Asociación Española Contra el Cáncer en Motril y de su presidenta, Pilar García, que ha estado acompañada por el gerente del hospital,
Maximiliano Ocete, y de la directora de Enfermería. Las inclemencias meteorológicas
obligaron a aplazar la tradicional visita que se lleva a cabo cada 4 de febrero, Día
Mundial Contra el Cáncer. Los voluntarios han repartido brazaletes verdes entre los
pacientes como símbolo “de unión y esperanza”.
El Área de Gestión Sanitaria Sur de Granada y la AECC trabajan de forma coordinada
para mejorar la atención que se presta al paciente oncológico y a sus familias.
Próximamente se retomarán los talleres de gestión emocional dirigidos a familiares de
pacientes graves y crónicos. Las sesiones corren a cargo de Mariana Gómez, enfermera de Medicina Interna del Hospital de Motril y experta en inteligencia emocional. El siguiente taller, titulado ‘Afrontamiento de la tristeza y gestión de la soledad deseada y no deseada desde la Inteligencia Emocional’, tendrá lugar el 20 de febrero en el salón de actos del centro.

3/2/26

UGT atribuye la subida del paro en enero a la estacionalidad, y exige que los beneficios empresariales se trasladen a los salarios este 2026

 


 

En Granada, en enero de 2026, el paro registrado en los Servicios Públicos de Empleo ha sido de 66.769 personas, 1.331 más que el mes pasado (2,03%), pero hay 5.238 personas inscritas en paro menos que hace un año (72.007), cuando aumentó el desempleo en 1.360 personas. En el análisis por sectores, ha bajado el paro en construcción (-175) y en el colectivo de personas sin empleo anterior (-26), mientras que ha subido en servicios (1.324), agricultura (123), e industria (85). En cuanto a la contratación, durante este mes, se han realizado en Granada un total de 26.150 contratos, 4.877 menos que en el mismo mes del año 2025 (31.027). Del total de contratos de enero, 15.494 han sido temporales, un 59,25%.

Ante estos datos hechos hoy públicos, la Secretaria de Empleo y Política Sindical, Institucional y Sociedad de UGT Granada, Encarna Vargas, recuerda que tradicionalmente sube el paro en enero de Granada, influenciado por la estacionalidad propia de nuestro mercado de trabajo: el fin de la campaña navideña así como los últimos coletazos de la campaña de la aceituna.  Ante esto, la representante de UGT sostiene que la mejora de los derechos laborales y el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), acordado por UGT con el Gobierno para 2026 en 1.221 euros netos en 14 pagas, constituyen herramientas clave para el fortalecimiento del sistema productivo granadino, y el de su mercado de trabajo.

La responsable sindical destaca que la evolución positiva del mercado de trabajo granadino durante el pasado año, sumada a la reducción de la temporalidad y la mejora de la productividad, ofrece una base sólida para exigir incrementos salariales. Vargas afirma que "la buena marcha de la economía y el sólido desempeño de muchas empresas, que han visto incrementados sus márgenes empresariales, deben traducirse en una mejora real de las condiciones de vida de quienes generan esa riqueza". En este sentido, Vargas vincula directamente una política salarial adecuada con la cohesión social, señalando que unos sueldos dignos "impulsan la actividad económica y facilitan el acceso a bienes esenciales, como la vivienda, especialmente para las rentas más bajas". Para lograrlo, apunta a la negociación colectiva y al VI AENC como la palanca necesaria para consolidar estas mejoras.

Una de las principales demandas de UGT, señala es la necesidad inaplazable de reducir la jornada laboral hasta las 37,5 horas semanales. Vargas califica de "obsoleta" la normativa que mantiene el límite de 40 horas desde hace más de cuatro décadas y advierte de que esta rigidez favorece la parcialidad involuntaria y la pobreza laboral. Por ello, la responsable de  Empleo de UGT Granada reclama la aprobación urgente de una ley que materialice esta reducción, asegurando que "mejoraría la productividad, la salud laboral y la calidad del empleo, y cuenta con un amplio respaldo social".

Vargas no olvida las carencias estructurales que aún persisten en el mercado laboral. Critica las limitaciones de las actuales políticas activas de empleo y exige un refuerzo de los servicios públicos para ofrecer una orientación individualizada a los colectivos más vulnerables. Asimismo, pone el foco en la desprotección ante el despido injustificado. Para Vargas, es prioritario reformar la normativa vigente para garantizar un "resarcimiento adecuado ante pérdidas de trabajo sin causa justificada".

Finalmente, la representante de UGT Granada concluye que es el momento de impulsar reformas estructurales que garanticen que el crecimiento económico se traduzca en "bienestar, derechos y oportunidades reales para el conjunto de las personas trabajadoras", con especial énfasis en la reducción del desempleo de larga duración.