“Las mujeres alcanzarán los puestos que les corresponden en ciencia en las próximas dos décadas”. Así de optimista se ha manifestado esta tarde en el Parque de las Ciencias la investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y discípula de Severo Ochoa, Margarita Salas, durante su participación en un ciclo de conferencias organizado por el Centro de Profesorado de Granada. Para la bioquímica el hecho de que en la actualidad existan más mujeres que hombres que elijan la carrera investigadora como futuro profesional es un clara señal de que en los próximos años también comenzarán a ocupar los puestos de dirección -que han estado dedicados hasta ahora a los hombres- “en función de su capacidad”, aclara.
Según Salas, la investigación española ha evolucionado exponencialmente en las últimas tres décadas no sólo por el incremento de la presencia de la mujer sino también por la evolución de los recursos e instrumentos de investigación. En este sentido, recuerda que en sus comienzos completar la carrera investigadora en el extranjero era imprescindible, mientras que en la actualidad cualquier científico formado en España cuenta con una preparación excelente para dedicarse a la ciencia.
A pesar de ello, reconoce que la competencia y la dificultad de acceso al mercado laboral empuja a la mayoría de los científicos a completar su formación en otros países europeos. Aunque esa formación no siempre es suficiente “porque muchos de los científicos que pasan años fuera formándose después tienen serios problemas de retorno y terminan trabajando fuera de España”.
Además de la situación actual, la investigadora del CSIC ha hecho un breve recorrido por el papel de la mujer en la historia de la ciencia desde la antigüedad hasta el siglo XX, deteniéndose en algunas de las investigadoras que en el siglo pasado llegaron a conseguir incluso el Premio Nobel.
Asimismo, ha hecho referencia a su experiencia como investigadora en una época en la que “casi ninguna mujer se dedicaba a la carrera investigadora en serio” y a las dificultades que tuvo que afrontar por ser una mujer en “un mundo de hombres”.
En este sentido, ha recordado el papel de Severo Ochoa que la impulsó a iniciar la carrera investigadora y la inició en la Biología Molecular, disciplina a la que se ha dedicado en los últimos cuarenta años.
La científica ha concluido aconsejando a las jóvenes que se quieran dedicar a la investigación “que elijan un buen laboratorio y tengan una dedicación del 100%”.
Licenciada en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid, Margarita Salas ha publicado más de 200 trabajos científicos. Fue discípula de Severo Ochoa, con el que trabajó en los Estados Unidos después de hacerlo con Alberto Sos en Madrid. Casada con el también científico Eladio Viñuela, ambos se encargaron de impulsar la investigación española en el campo de la bioquímica y de la biología molecular.
Pertenece a las más prestigiosas sociedades e institutos científicos nacionales e internacionales, colaborando y siendo miembro del consejo editorial de las más importantes publicaciones científicas. Ha obtenido diferentes galardones, siendo nombrada 'Investigadora europea 1999' por la UNESCO y recibió el premio Jaime I de investigación en 1994. Fue nombrada directora del Instituto de España, organismo que agrupa a la totalidad de las academias científicas españolas.
En la actualidad (2004) investiga en el Centro de Biología Molecular "Severo Ochoa" de la Universidad Autónoma de Madrid, donde sigue trabajando con el virus fago f29. Es miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
Más información: www.parqueciencias.com
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